¿Las mochilas de lona son impermeables? Una explicación completa

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Te pilla la lluvia con tu mochila de lona y la pregunta es inmediata: ¿sobrevivirá el portátil? Respuesta corta: depende por completo del tipo de lona. Algunas se calan en minutos; otras aguantan horas de chaparrón.

Las mochilas de lona estándar son resistentes al agua, no impermeables: el algodón sin tratar se cala en 10-20 minutos de lluvia sostenida. La lona encerada, en cambio, repele el agua con eficacia y aguanta lluvia prolongada sin filtraciones, lo que la convierte en la mejor opción para climas húmedos.

A continuación comparamos cuatro niveles de protección frente al agua, del algodón sin tratar al recubrimiento de PU, para que elijas la opción adecuada a tu día a día.

Idea clave: resistencia al agua de la lona según el tratamiento: (1) lona de algodón sin tratar: resiste unos 10 minutos y luego se cala. Seca despacio. (2) Lona encerada: alta repelencia al agua, aguanta horas de lluvia. Conviene reencerarla cada 6-12 meses. (3) Lona con recubrimiento DWR: tratamiento repelente aplicado en fábrica, eficaz durante 3-6 meses antes de tener que reaplicarlo. (4) Lona con recubrimiento PU: prácticamente impermeable, pero menos transpirable. Para uso urbano diario con lluvia ocasional, la lona encerada ofrece el mejor equilibrio entre protección y transpirabilidad. Para lluvia intensa o salidas al campo, combina cualquier mochila de lona con una funda de lluvia o una bolsa interior estanca para proteger el contenido.
Resumen

I. ¿Qué es la lona?

A. Orígenes de la lona

La lona existe desde hace siglos y se hacía originalmente con fibras de cáñamo. Hoy se confecciona habitualmente con algodón, lino o mezclas sintéticas. Es una elección habitual para mochilas, bolsos, tiendas e incluso calzado, gracias a su durabilidad y versatilidad.

B. Usos habituales de la lona

La lona aparece en multitud de aplicaciones, desde lienzos artísticos y velas de barco hasta mobiliario de exterior y prendas de vestir. Su resistencia y aguante al desgaste la hacen idónea para todo ello. También resulta relativamente fácil de teñir y manipular, motivo por el que verás productos de lona en colores, patrones y diseños muy variados.

C. Propiedades clave del material

La lona destaca por su resistencia, durabilidad y aguante a la abrasión. Es relativamente ligera, lo que la hace popular para mochilas y bolsos. Suele ser transpirable y puede tratarse para resistir el agua, aunque sus propiedades naturales no la convierten en totalmente impermeable.

II. ¿Qué factores influyen en la impermeabilidad de las mochilas de lona?

A. Composición del material

1. Lona natural

La lona natural, normalmente de algodón o lino, no es impermeable de origen. Aun así, puede ser resistente al agua hasta cierto punto gracias al tejido apretado de las fibras. Es decir, aguanta lluvia ligera o humedad, pero no es la opción adecuada para chaparrones intensos o inmersiones.

2. Lona sintética

La lona sintética se fabrica con materiales como el poliéster o el nailon. Estos materiales ofrecen mayor resistencia al agua y se tratan con más eficacia para volverlos impermeables. Si la impermeabilidad es prioritaria para ti, una mochila de lona sintética puede ser la mejor opción.

B. Densidad del tejido

La densidad del tejido de lona desempeña un papel clave en su resistencia al agua. Un tejido más cerrado significa menos huecos entre fibras, lo que dificulta la penetración del agua. No vuelve la lona totalmente impermeable, pero sí mejora su resistencia.

C. Recubrimientos y tratamientos

1. Cera

Uno de los tratamientos más populares para impermeabilizar lona es el encerado. Consiste en aplicar una capa de cera (normalmente cera de abeja o parafina) que crea una barrera repelente. Puedes hacerlo en casa o encargarlo a un profesional, y mejora notablemente la capacidad impermeable de la mochila.

2. Poliuretano

Otro tratamiento es el recubrimiento de poliuretano. Se aplica una fina capa de PU que forma una barrera impermeable. Lo emplean a menudo los fabricantes, ya que suele ser más duradero y eficaz que la cera.

3. Silicona

Los tratamientos a base de silicona también mejoran la resistencia al agua. Sprays o recubrimientos de silicona aplicados sobre el tejido crean una barrera repelente. Suele ser menos duradero que el encerado o el poliuretano, pero relativamente fácil de reaplicar.

D. Construcción de la mochila

1. Costuras

El modo de construir la mochila también influye. Las costuras pueden ser un punto débil por donde se cuela el agua. Para evitarlo, algunos fabricantes utilizan costuras selladas o con cinta termosellada que impide la filtración.

2. Cremalleras

Las cremalleras son otra vía de entrada de agua. Para mejorar la resistencia, ciertas marcas usan cremalleras impermeables o tapetas que mantienen la humedad fuera.

3. Bolsillos

Los bolsillos también pueden ser una entrada potencial. Mochilas con menos bolsillos o con cierres impermeables tienen más probabilidades de mantener tus pertenencias secas en condiciones de lluvia.

III. Ventajas de las mochilas de lona impermeables

A. Durabilidad

Una de las grandes ventajas de las mochilas de lona impermeables es su durabilidad. La lona es un material fuerte y resistente, y bien tratado para impermeabilidad aguanta climatología dura y protege tus pertenencias.

B. Protección para electrónica y objetos de valor

Una mochila de lona impermeable ofrece una protección esencial para la electrónica y los objetos de valor cuando estás de un lado a otro. Con mayor resistencia al agua, transportar el portátil, el smartphone o la cámara deja de ser un problema ante un chaparrón inesperado o un derrame.

C. Versatilidad para todo tipo de tiempo

Las mochilas de lona impermeables son ideales para aventuras con cualquier tiempo. Ya estés caminando por una selva tropical o moviéndote por una ciudad bajo la lluvia, te ayuda a mantener tus cosas secas y seguras.

D. Mantenimiento sencillo

Suelen ser más fáciles de limpiar y mantener que sus equivalentes no impermeables. Los tratamientos facilitan retirar polvo y manchas, y a menudo basta con limpieza local sin necesidad de un lavado completo.

IV. Inconvenientes de las mochilas de lona impermeables

A. Mayor peso

Un inconveniente es que pueden pesar más que las versiones sin tratar. Tratamientos y recubrimientos añaden peso al material. Si buscas una mochila ligera, no será la mejor opción.

B. Transpirabilidad limitada

La lona es naturalmente transpirable, pero los tratamientos impermeabilizantes reducen esa propiedad. Puede resultar incómodo en jornadas largas con calor o humedad por el aumento de sudoración.

C. Posibles compromisos estéticos

Los tratamientos pueden afectar al aspecto. El encerado, por ejemplo, deja un acabado brillante o algo graso, y otros tratamientos pueden alterar la textura. Si la estética es prioritaria, valora cómo impactará el tratamiento en la pieza.

V. Cómo impermeabilizar una mochila de lona en casa

Si ya tienes una mochila de lona y quieres mejorar su resistencia al agua, puedes hacerlo en casa con métodos sencillos. En esta sección, tres técnicas habituales: encerado, sprays repelentes y sellado de costuras.

A. Encerado

El encerado es un método tradicional y eficaz. Se aplica una capa de cera —de abeja o parafina— al tejido, que forma una barrera repelente. Cómo hacerlo:

  1. Reúne los materiales: una pastilla de cera (de abeja o parafina), un paño suave o esponja, un secador y la mochila.

  2. Limpia la mochila: asegúrate de que está limpia y seca antes de aplicar la cera. Retira polvo y manchas con un cepillo suave o paño y un detergente neutro.

  3. Frota la cera sobre la lona: con el paño o esponja, frota suavemente la cera en círculos. Cubre toda la superficie, prestando especial atención a costuras y zonas más expuestas al agua.

  4. Calienta la cera: tras la aplicación, usa el secador a baja potencia. Ayuda a que la cera penetre en el tejido y forme una barrera más eficaz.

  5. Deja secar: espera al menos 24 horas antes de usar la mochila. La cera puede notarse algo pegajosa al principio; pierde adherencia a medida que seca.

  6. Reaplica cuando haga falta: el efecto se va con el uso o la exposición. Prepárate para reencerar cada pocos meses o cuando sea necesario.

B. Tratamientos en spray

Los sprays —de silicona u otros repelentes— son otra vía para mejorar la resistencia. Aplicación:

  1. Reúne los materiales: un spray repelente apto para lona, un espacio bien ventilado y la mochila.

  2. Limpia la mochila: asegúrate de que tu mochila de lona esté limpia y seca antes de aplicar el spray. Retira polvo y manchas con cepillo suave o paño y detergente neutro.

  3. Aplica el producto: en una zona ventilada, pulveriza de manera uniforme siguiendo las indicaciones del fabricante. Cubre toda la superficie, incluidas costuras y zonas más expuestas.

  4. Deja secar: respeta el tiempo recomendado en la etiqueta, normalmente 24 horas o más, antes de usar la mochila.

  5. Reaplica cuando proceda: los sprays necesitan reaplicación periódica para mantener su eficacia. Sigue las recomendaciones del fabricante.

C. Sellado de costuras

El sellado consiste en aplicar un sellador impermeable a las costuras para impedir la entrada de agua por la línea de pespunte. Cómo hacerlo en casa:

  1. Reúne los materiales: un sellador apto para lona (en tiendas de outdoor o en línea), un pincel o aplicador pequeño y la mochila.

  2. Limpia la mochila: debe estar limpia y seca antes del sellado. Retira polvo y manchas con cepillo o paño y detergente neutro.

  3. Aplica el sellador: con el pincel, aplica con cuidado a lo largo de las costuras siguiendo las instrucciones. Cubre todas las costuras, incluidas las cercanas a cremalleras, bolsillos y correas.

  4. Deja secar: respeta el tiempo de la etiqueta, normalmente entre 12 y 24 horas, antes de usar la mochila.

  5. Inspecciona las costuras: cuando seque, comprueba que están totalmente selladas y que no has saltado ninguna zona. Si hace falta, reaplica y deja secar de nuevo.

  6. Reaplica cuando convenga: el sellado puede requerir repetición periódica, sobre todo con uso intenso o condiciones duras. Revisa las costuras a menudo.

Con estos métodos puedes impermeabilizar tu mochila de lona en casa de forma eficaz, protegiendo tus pertenencias durante salidas al aire libre o trayectos diarios.

Recuerda inspeccionar y mantener los tratamientos periódicamente para que la mochila siga siendo resistente al agua a largo plazo.

VI. Cómo limpiar y cuidar una mochila de lona impermeable

A. Limpieza

A la hora de limpiarla, sigue siempre las indicaciones del fabricante. En general, evita la lavadora: puede dañar los tratamientos. Mejor un cepillo suave o paño para limpiar manchas concretas con detergente neutro y agua tibia.

B. Almacenaje

Un almacenaje correcto es esencial para mantener las propiedades impermeables. Guarda la mochila en un sitio fresco y seco, lejos de la luz solar directa, que puede degradar los tratamientos con el tiempo. Asegúrate de que esté completamente seca antes de guardarla para evitar la aparición de moho u hongos.

C. Reaplicación periódica de tratamientos

Según el tratamiento, puede que tengas que reaplicar de forma regular. La cera, por ejemplo, suele necesitar refresco cada pocos meses o tras un uso intenso. Sigue siempre las pautas del fabricante.

VII. Alternativas a la lona para mochilas impermeables

A. Nailon

El nailon es una alternativa popular. Es un sintético ligero y duradero que se recubre o trata para una alta resistencia al agua o impermeabilidad. Suele ser más asequible que la lona y más fácil de limpiar.

B. Poliéster

Otra alternativa es el poliéster, sintético también, conocido por su durabilidad y resistencia. Las mochilas de poliéster admiten recubrimientos impermeables y suelen pesar menos que las de lona. Eso sí, suelen ser menos transpirables y menos sostenibles que la lona natural.

C. PVC/lona plastificada (tarpaulin)

La lona plastificada o «tarpaulin» es un material muy resistente y de uso intensivo, habitual en equipamiento outdoor. Las mochilas de tarpaulin son altamente resistentes al agua y muy duraderas, ideales para condiciones extremas. La contrapartida: pesan más y respiran menos que la lona convencional.

Conclusión

Entonces, ¿son impermeables las mochilas de lona? La respuesta depende de varios factores: composición, densidad del tejido, tratamientos y construcción. Pueden ser resistentes al agua hasta cierto punto, pero rara vez son totalmente impermeables sin tratamientos o recubrimientos adicionales.

Al comprar o mantener una mochila de lona impermeable, valora el tipo de lona, los tratamientos aplicados y la construcción. Con todo eso en cuenta, encontrarás una mochila que combine durabilidad, estilo y, sobre todo, resistencia al agua.

Preguntas frecuentes

P: ¿Todas las mochilas de lona son impermeables de forma natural?

R: No. La lona no es impermeable por naturaleza. Puede ser resistente al agua por el tejido cerrado y se puede tratar para mejorar esa propiedad.

P: ¿Cuál es el mejor tratamiento para impermeabilizar una mochila de lona?

R: El encerado, el recubrimiento de poliuretano y los tratamientos con silicona son los métodos populares. El mejor depende de tus necesidades y preferencias.

P: ¿Una mochila de lona puede perder su impermeabilidad con el tiempo?

R: Sí. Los tratamientos se desgastan con el uso o la exposición a los elementos. Para mantenerla, conviene reaplicar periódicamente.

P: ¿Las mochilas de lona impermeables son más caras?

R: Pueden serlo por los tratamientos y materiales adicionales. El precio también depende de la marca, el diseño y las prestaciones.

P: ¿Puedo lavarla en lavadora?

R: En general no se recomienda: puede dañar los tratamientos. Mejor limpieza por zonas con detergente suave y agua tibia.

P: ¿Con qué frecuencia hay que reaplicar tratamientos?

R: Depende del tratamiento y del uso. La cera puede necesitar reaplicación cada pocos meses o tras un uso intenso; otros tratamientos duran más. Sigue las indicaciones del fabricante.

P: ¿Cómo saber si mi mochila es resistente al agua o impermeable?

R: Revisa la etiqueta o la información del fabricante. También puedes probarla exponiéndola a agua y comprobando si hay filtraciones.

P: ¿Puedo impermeabilizar una mochila de lona que no lo es?

R: Puedes mejorar su resistencia con cera, poliuretano o silicona. No quedará tan eficaz como una mochila concebida y fabricada con impermeabilización integrada.

P: ¿Hay alternativas más sostenibles a los tratamientos sintéticos?

R: Las ceras naturales, como la de abeja o la parafina, son alternativas más sostenibles a los tratamientos sintéticos. Crean una barrera repelente que mejora la resistencia.

P: ¿Qué otros materiales se usan para mochilas impermeables aparte de la lona?

R: Nailon, poliéster y lona plastificada son alternativas habituales. Cada uno ofrece distintos niveles de resistencia, durabilidad y peso, así que valora tus necesidades específicas al elegir.

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Firmado por el autor
Baptiste Pesanti – Co-founder of Eiken

Artículo de

Baptiste – Cofundador de Eiken, experto en equipo outdoor y entusiasta del viaje vintage

Baptiste es un aventurero apasionado por los viajes y la naturaleza. Cofundador de Eiken, comparte su experiencia en mochilas, bolsas de viaje y equipo outdoor con un enfoque honesto, basado en uso real en el terreno.

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