Mochilas Mero Mero
Mochilas MeroMero: un solo roll-top, ajustado a tu día
Las ocho menos veinte en el paseo del lago de Annecy, la llovizna subiendo desde el agua, y la mochila del portaequipajes no se mueve ni un centímetro. La sujetan las tiras de velcro, el roll-top va cerrado con un imán que has encajado con una sola mano, y el portátil de dentro sigue seco porque el tejido es el mismo nylon reciclado de 1000 deniers que la marca usa en todas sus mochilas. En la oficina tiras de dos lengüetas, la mochila sale de la bici, los tirantes salen de su bolsillo y vuelves a llevarla a la espalda. Esa es la idea entera de MeroMero, y cada mochila de esta página es una manera de afinarla.
La gama va de un roll-top de 10 litros que pesa 450 gramos a un híbrido de 45 litros que sube contigo a la cabina del avión, todo en nylon reciclado con certificación Bluesign diseñado en Annecy, y todo con diez años de garantía. Antes de elegir, dos avisos. Si quieres una mochila que se tenga en pie medio vacía y se abra como una maleta, un roll-top te va a desesperar: en nuestras mochilas urbanas están las alternativas estructuradas. Y si lo que buscas es el cuero, y no un pequeño ribete, las mochilas de cuero son la otra mitad de la tienda.
Una mochila MeroMero para cada tipo de semana
Las tres siluetas se parecen a propósito. Lo que las separa es cómo se llevan: en el portaequipajes de la bici, a la espalda en un día ligero o a la espalda durante dos noches. Parte de la forma que tiene tu semana.
En bici, con la mochila en el portaequipajes
Para pedalear a diario, la mochila que se engancha al portaequipajes gana a cualquiera que cuelgue de tus hombros: llegas con la espalda seca y el peso descansa sobre el cuadro. La Annecy (10 a 15 L, 450 g) está construida alrededor de ese gesto, con una fijación de velcro lo bastante fuerte para los adoquines, tirantes que se guardan en un bolsillo trasero mientras ruedas y una funda acolchada para portátil de 15 pulgadas a la que llegas por una cremallera lateral sin desenrollar la parte de arriba. La Annecy Pocket (10 a 15 L, 550 g) es la misma mochila con lo que los ciclistas no dejaban de pedir: un bolsillo frontal oculto para una botella o un paraguas compacto, en un panel tricolor. La contrapartida es la propia bici: sin portaequipajes no hay respaldo acolchado en el que apoyarse, así que si casi todos tus días son a pie, lee antes el apartado siguiente.
Días ligeros, portátil incluido
La Wanaka (10 a 15 L, 450 g) cambia las tiras del portaequipajes por una espalda de malla 3D transpirable y conserva todo lo demás: roll-top magnético, funda acolchada para un portátil de 15 pulgadas con entrada lateral para uno de 13 y un bolsillo trasero secreto para el pasaporte y las tarjetas. Enrollada lleva el portátil, el cargador y la comida; desenrollada admite además una chaqueta y la compra de vuelta a casa. La Wanaka Pocket añade el mismo bolsillo exterior oculto que la Annecy Pocket, y esa es la diferencia entre pararte a desenrollar para sacar la botella y seguir andando. Ninguna de las dos se hace pasar por una mochila de 25 litros: con 15 litros desenrollada, da para un día y ahí se queda.
Dos noches, una sola mochila
La Squamish V3 (20 a 40 L, 600 g) es la hermana mayor y la que conviene comprar si tu calendario mezcla trayectos al trabajo y fines de semana: 20 litros bien enrollada para el tren, 40 desenrollada para una escapada a una cabaña, un compartimento acolchado para portátil de 17 pulgadas con doble acceso y un recubrimiento de PU de 10 000 mm en el tejido exterior. Seiscientos gramos para una mochila que se traga la ropa de dos noches: esa es la cifra que la vende. La Squamish Pocket (20 a 40 L, 725 g) es la versión asimétrica, con un bolsillo lateral oculto al que llegas sin quitártela y una distribución que admite los módulos acolchados de la marca para un equipo de fotografía o las cosas del bebé. El límite de las dos: un roll-top comprime la carga, pero no la protege. Una cámara viaja dentro de su módulo o no viaja.
Vuelo en cabina, bañador incluido
La Mini Smögen (30 a 45 L, 990 g) es la rara de la familia, una bolsa de viaje que se lleva como una mochila. Los tirantes ergonómicos se esconden cuando no los usas, las asas laterales la convierten en bolsa de mano y las cremalleras son YKK AquaGuard. Dentro, una bolsa estanca ajustable aparta lo mojado, un bolsillo independiente aísla la ropa sucia y una funda acoge un portátil de 16 pulgadas. Cerrada en 30 litros entra en la mayoría de límites de cabina, aunque Ryanair y Vueling fijan sus propias medidas y conviene comprobarlas antes de volar; desenrollada hasta 45, es una semana fuera. Es la MeroMero para el fin de semana en que el bañador mojado y el vuelo de vuelta tienen que caber en la misma bolsa.
Entre dos modelos, manda la forma de llevarla y los litros vienen después: portaequipajes cada día, Annecy; espalda cada día, Wanaka; un fin de semana al mes, Squamish; un aeropuerto, Mini Smögen. Luego elige la versión Pocket si odias desenrollar la mochila para sacar una botella, y la lisa si prefieres la cara más limpia.
Nylon reciclado, un ribete de cuero y la verdad sobre la lluvia
Todas las mochilas de esta página salen del mismo tejido: Canvas Oxford N1000D, un nylon 100% reciclado con certificación Bluesign, con recubrimiento de PU y un acabado repelente al agua sin PFC (C0). El forro es nylon ripstop antidesgarro, reciclado a medias; la base es nylon 6.6 N500D, doblado allí donde la mochila toca el suelo; las cremalleras son YKK y las hebillas, de aluminio tintado en negro. El único elemento no vegano es deliberado: en la mayoría de modelos, un pequeño ribete de cuero curtido al vegetal con calificación Gold del Leather Working Group, sin cromo y sin ftalatos, que la ficha de producto indica allí donde lo lleva. Si tu regla es un bolso sin nada de origen animal, las riñoneras Hoian no llevan ni un gramo de cuero.
Sobre la lluvia, sin adornos: el tejido y el roll-top despachan la lluvia de ciudad y la bruma del sendero sin rechistar, y el exterior de la Squamish tiene una columna de agua de 10 000 mm, pero ninguna de estas mochilas es una bolsa estanca. Las cremalleras son YKK estándar, sin sellar, y una mochila en el portaequipajes recibe desde abajo el agua que levanta la rueda además de la que cae desde arriba. Para una salida larga con lluvia o un portaequipajes cargado, la respuesta es la funda de lluvia MeroMero hecha a medida (PU de 4000 mm, costuras selladas, cortada para cada modelo y lavable a máquina), que sube bien alto por la espalda justamente para los montajes con alforjas. El diseño y el prototipado se hacen en Annecy; la costura, en series cortas en Ciudad Ho Chi Minh, en una fábrica con certificación ISO 9001 e ISO 14001 y acreditación WRAP. La marca es miembro de 1% for the Planet, así que una parte de cada venta va a organizaciones medioambientales.
De 10 a 45 litros, en cargas reales
Diez litros enrollada, la Wanaka o la Annecy en un día de oficina, son un portátil, un cargador, una libreta y la comida. Quince desenrollada suman una chaqueta y una bolsa de la compra. Veinte enrollada, la Squamish en el tren, es esa misma jornada de portátil con unas zapatillas de recambio. Cuarenta desenrollada son dos noches de ropa más el portátil, y por eso la Squamish se compra como bolsa de fin de semana y acaba saliendo todos los días. Treinta litros cerrada, la Mini Smögen, pasan la mayoría de medidores de cabina; cuarenta y cinco desenrollada son una semana, con el bañador mojado sellado en su propio compartimento. El roll-top se estira o se encoge según la carga, así que elige por lo que llevas casi siempre y deja que el enrollado resuelva el día raro.
Diez años de cobertura, con talleres junto a los Alpes
MeroMero cubre cada mochila durante diez años contra defectos de fabricación, la garantía de duración fija más larga de todas las marcas de nuestras estanterías, y las reparaciones pasan por dos talleres franceses, GreenWolf en Annecy y GoodLoop en Lyon, que a menudo pueden echar una mano a coste parcial incluso pasada la década. Eiken suma su propia garantía de 2 años sobre costuras, tirantes y cremalleras, con la reclamación gestionada por nosotros, y 30 días para devolver o cambiar. Todo sale desde Francia, y nuestras reseñas siguen sin editar en Trustpilot y en nuestra página de opiniones, junto a más de 25 000 pedidos enviados.
Preguntas frecuentes
¿Qué mochila MeroMero va mejor para la bici?
La Annecy o la Annecy Pocket: las dos se montan en un portaequipajes trasero con tiras de velcro de alta resistencia, guardan los tirantes en un bolsillo trasero mientras pedaleas y se sueltan en segundos al llegar a la oficina. La Wanaka y la Squamish son mochilas de espalda sin fijación al portaequipajes; en la bici funcionan como cualquier otra mochila.
¿Qué mochilas MeroMero llevan portátil?
Todas, en tamaños distintos. La Wanaka, la Wanaka Pocket, la Annecy y la Annecy Pocket tienen una funda acolchada para portátil de 15 pulgadas con entrada lateral para uno de 13. La Squamish V3 y la Squamish Pocket admiten una máquina de 17 pulgadas en un compartimento acolchado independiente con doble acceso. La Mini Smögen acoge un portátil de 16 pulgadas.
¿Las mochilas MeroMero son impermeables?
Son resistentes al agua, que no es lo mismo. El nylon reciclado lleva un recubrimiento de PU y un acabado repelente sin PFC, y el roll-top cierra la abertura principal frente a la lluvia, suficiente para los chaparrones de ciudad y la bruma del sendero. Las cremalleras no están selladas y las mochilas no se pueden sumergir. Para salidas largas con lluvia, sobre todo en el portaequipajes, añade la funda de lluvia MeroMero hecha a medida.
¿Qué diferencia hay entre la Wanaka y la Annecy?
Mismo volumen, mismo tejido y misma funda para portátil, con otra forma de llevarla. La Annecy tiene fijación de velcro para el portaequipajes y guarda los tirantes mientras pedaleas; la Wanaka cambia eso por un respaldo acolchado de malla 3D transpirable. Si vas en bici al trabajo cada día, Annecy. Si vas andando o en tren, Wanaka.
¿Qué añade la versión Pocket?
Un bolsillo exterior oculto, con sitio para una botella, algo de picar o un paraguas compacto, integrado en un panel tricolor: en el frontal de la Annecy Pocket y en el lateral de la Wanaka Pocket y la Squamish Pocket. El volumen, la funda para portátil, el roll-top y el tejido son los mismos que en el modelo liso. La Squamish Pocket admite además los módulos acolchados de la marca.
¿Las mochilas MeroMero son veganas?
No en toda la gama. El tejido, el forro y los herrajes no llevan materiales de origen animal, pero la Wanaka, la Annecy, la Squamish V3, la Wanaka Pocket y la Mini Smögen indican en su ficha un pequeño ribete de cuero curtido al vegetal, con calificación Gold del Leather Working Group y sin cromo ni ftalatos. Las riñoneras Hoian y Mini Hoian son los modelos sin cuero de la gama.
¿Qué garantía tiene una mochila MeroMero?
Diez años contra defectos de fabricación por parte de MeroMero, la cobertura de duración fija más larga de todas las marcas que vendemos, con reparaciones en el taller GreenWolf de Annecy y en GoodLoop de Lyon. Eiken añade una garantía propia de 2 años sobre costuras, tirantes y cremalleras, más 30 días para devolver o cambiar.
El resto de la gama
La marca entera, riñoneras y bandolera Norrebro incluidas, vive en la página de marca MeroMero, y los formatos pequeños tienen su propia estantería en riñoneras y bandoleras MeroMero. Para ver la Wanaka y la Squamish frente a otras marcas de diario, la colección de mochilas urbanas las pone cara a cara, y la de mochilas sostenibles mide sus certificados Bluesign contra los de todas las marcas eco que vendemos. Para la lectura larga, nuestras guías de las mejores mochilas para portátil y de las mejores mochilas de viaje ponen MeroMero frente al resto. Después, enrolla la parte de arriba, cierra el imán y deja la mochila en el portaequipajes mientras el lago hace lo suyo.